Ayudate

Cuando jugamos con desventaja en la vida debemos encontrar ayudar y demandar un trato digno e igualitario.

La ayuda puede proceder tanto de profesionales de la salud como de la información que vayamos encontrando aunque no toda información es útil o valida, tenlo en cuenta y juzga por ti mismo. Asegúrate que la fuente es fiable.

No te automediques con antipsicóticos ni cualquier otra sustancia sin consultar con un médico. Algunos antipsicóticos requieren un seguimiento al inicio del tratamiento por efectos secundarios.

Nosotros queremos vivir al máximo nuestra vida y para ello necesitamos tanto autonomía propia como respaldo externo.

La autonomía propia comienza con la independencia, no es lo mismo que aislamiento ya que una persona independiente se integra en la sociedad como un individuo más. La independencia permite libertad.

¿Como conseguir esa autonomía propia?

Necesitamos dinero ante todo, eso está claro y para ello existen pensiones y facilidades para tener un trabajo. El problema es que si te corresponde la pensión en ocasiones la cantidad no es suficiente para hacer vida normal. Cada caso es único y debe estudiarse como conseguir la cantidad máxima.

La vivienda puede ser tutelada pero para ello debes tener autonomía suficiente para las tareas del día a día.

Otro asunto de la autonomía propia es saber gestionar tu estado mental y para ello lo primero es ser consciente como funciona nuestra enfermedad para tener planes y estrategias mientras disfrutamos de la independencia porque si no somos capaces de ello acabaremos perdiendo esa independencia. Si caemos fuera de nuestra autonomía es hora de pedir respaldo externo.

¿Como conseguimos respaldo externo?

El respaldo externo surge de otros pacientes, familia, amigos, compañeros de trabajo, etc. Si no lo tienes búscalo y disfruta de ello. A veces la única solución es recurrir a familiares y amigos para que puedan aportar algo sea dinero, alojamiento, recursos, contactos para un trabajo, etc.

Cuando optamos por respaldo externo debemos darnos cuenta que aquella persona que nos ayuda debería recibir algo a cambio de nosotros como ofrecerse voluntario, colaborar en el alojamiento, devolver el dinero prestado, etc.

Si juntamos la autonomía propia y el respaldo externo el resultado será extraordinario.

Lo que no vale es una actitud de ‘no hay nada que hacerle’. Cada caso es diferente y debemos entenderlo ya que la gravedad de la enfermedad no es igual para todos. Descubre tus fortalezas, toma ventaja de ello y muéstralo al mundo. Si eres bueno o tienes talento para algo dalo a conocer. Servirá para ayudarnos a mostrar que somos seres capacitados y motivados.

Asi el estigma se reducirá y la sociedad nos dará la bienvenida nada más ser diagnosticados.

Tenemos que fijar objetivos para esto, tanto con la enfermedad como la vida cotidiana. Empieza con pequeños objetivos, fijate una recompensa y luego a por el siguiente.

Facebook
YouTube
YouTube
Instagram